Raíz y Fruto
En el irradiar del encuentro coordinado de espiraladas travesías hacia lo compartido, está el trampolín y el salto que genera armonía. En avance atemporal hacia el inicio la expanción hermosa realimenta su energía.
Rebotará hacia lo inmenso, en propagadiza apertura, dandole al todo los nexos para hacer que magia surja.
Pregunto entonces:
¿De ke está hecho el vacío?
¿De ke surge lo que llena?
¿El pasado o la existencia? ¿A donde orientar el ojo?
¿Por ke hay algo y no más bien nada?
¿Hay algo o más bien nada?
¿El origen? ¿El destino?
¿Espacio? ¿Tiempo? ¿Torbellino?
Renacimiento divino.
Si la muerte es el final: ¿ke hay después de la muerte?
Si hay vida después de la muerte: ¿kuando termina entonces esto?
¿Y las causas de las causas?
¿Los reflejos infinitos de espejos enfrentados?
¿La cumbre de la galaxia?
¿El final del infinito?
¿El caos okulto en toda forma?
¿El girar del remolino?
¿La creación de la fuente?
¿La relación entre partes de un todo inconexo?
Destellará irradiante sutil expanción curativa.
Reencuentro de lo propio, lo ke nunka se ha perdido, ni muerto ni separado, ke siempre ha estado unido. En ausente movimiento, mientras todo lejos sigue, salir fuera de la inercia, elevarse sobre akello ke ya vive y sobrevive. Agitadamente en contractoria expansión, latiendo hacia lo indimenso.
jueves, 10 de abril de 2008
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